jueves, mayo 15, 2008

una policial

el sabado me llama mi primo josé a eso de las 3 pm y me dice de ir a sierra, y le digo que si. me pasa a buscar al rato, tiramos dentro del coche una carpa, dos bolsas de dormir, un par de frazadas, almohadas, una guitarra y otras cosas. cuando salimos nos enteramos de un asado en pigüe con una gente de geología que iba para allá a mirar piedritas, asi que doblamos o seguimos y llegamos a pigüe, nos clavamos un asado y varios vinos y a dormir, al otro dia nos levantamos con la fresca, salen unos mates y emprendemos el regreso. paramos en la entrada a saavedra donde hay un cartelote que dice "saavedra" mi primo se saca el pulover y yo me fumo un pucho, nos ponemos a sacar fotos y cae la policia. nos hacen averiguacion de antecedentes (eso que pasan nuestros datos por un walkietakie y despues esperas a que una computadora del otro lado se de cuenta que somos ciudadanos limpios y decentes y entonces te dejan ir)
en la espera mi primo le pregunta al oficial:
- ¿y? ¿muchos presos?
al rato volvimos

miércoles, mayo 07, 2008

en la parada

El otro dia, con la fresca, me desperté a las 7 para ir a la escuela. Con cara de orto, claro. me clavé unos mates y un par de galletitas y salí para la parada del colectivo con la bufanda que me hizo mi tia bele. En la parada había una chica ni muy linda ni fea que también traqueteaba del frio. Al rato de esperar el colectivo y que no pasara (ningún colectivo pasaba cuando por ahi pasan muchas lineas) pasa una señora que nos dice que a dos cuadras estaba cortada la calle y que los bondis estaban doblando todos. La chica se me puso a hablar y fuimos caminando una parada más allá y me gustó, era normal. Yo hablaba poco, un poco por sueño y otro poco por timmido, entre otras cosas me dijo que esperaba desde las 8 y 5, y yo llegué 8 y 15, después caminamos una parada más y ella se fue en su colectivo y yo en el mio que pasó 8 y 45 recién.
Hoy me levanté a las 7 para ir a la escuela, desayuné rapidito y salí para la parada de colectivo bien abrigado, esperando encontrarla y esperando que me reconociera. Cuando llegué, había solo una señora en la parada, me salió un "ufa" casi mudo, que solo hubiera podido descifrar un sordomudo que sepa leer los labios o el vapor que sale con el frio.