lunes, septiembre 08, 2008

allanamiento

Caminábamos por el centro vacío de espectadores de fútbol, caminábamos para el lado de casa, llegábamos tarde, el partido ya había empezado. Argentina Paraguay. Éramos 3, mi hermano, el ciruelas y yo. Eran las 4 de la tarde entonces, y tuvimos tanta leche que nos paró la policía, pensamos que nos iban a hacer averiguación de antecedentes nomás, pero no. El tipo dice que tenemos que salir de testigos y que no nos podemos negar, entonces nos suben a una camioneta donde había otro chamaco más y nos llevan al destacamento “drogas ilegales”. Desde la camioneta, el ciruelas, había llamado a su viejo para ver si nos podía hacer zafar. Y se armó medio un tole tole en el destacamento y mi primo ciruelas instantáneamente se arrepintió de haber llamado a su viejo.

La cosa es que no pudimos zafar y al toque viene un policía que nos dice que vamos a allanar una casa y que hay probabilidad de enfrentamiento armado. Ahí se nos pusieron las bolitas de corbata.

Nos subimos, 20 policías y nosotros 4, a 5 autos de civil, no patrulleros, y salimos, hacemos como 40 cuadras y damos la vuelta y volvemos a la comisaría. Lo que pasó fue que el chabón al que íbamos a allanar se rajó en una motito, eso informó un cana que estaba de espía, justo era el entretiempo. Entonces volvimos a la comisaría y nos sentaron en sillitas y vimos un cacho del partido con los policías. A uno, al engominado, le gustaba la cata Díaz, ni bien empezó el partido informan que el loco había vuelto con otros chabones, un disco, pollos y birra. Nosotros esperábamos al fiscal Torres para ir de nuevo. A los 20 minutos del segundo tiempo, ya igualado por el gol del Kun, salimos de nuevo. Nos dicen que van a entrar todos y que nosotros nos vamos a quedar afuera con la oficial Gutiérrez (guti le decían, como a mi perro), pero no, llegamos y nos bajamos todos, nos dicen –vengan, corran!!!- y entramos todos corriendo al aguantadero, los policías con pistola en mano y a los gritos. A los testigos nos ponen en lugares “estratégicos” y el montón de polis entran al cuarto principal donde tomaban birra 10 pibes y una flaca, se agarran más o menos a las piñas y terminan todos esposados. Eso no lo vi, porque yo estaba del lado de afuera, pero escuché los gritos. Al toque salen algunos canas de adentro y entran a revisar a los locos y a sacarlos esposados y a sentarlos afuera. También agarraron a uno que estaba cagando justo y lo redujeron en el baño, al lado de donde estaba yo. Después fueron horas y horas de estar parado, los policías revisaban la casa buscando droga, también revisaron todo el patio y los departamentos de adelante y atrás. Cuando revisaban tenían que hacerlo con testigos mirando que no se afanen nada ni pongan nada donde no había. No encontraron nada, solamente le sacaron medio 25 a un flaco. Los flacos se la pasaron jodiendo, hacían chistes de los cuales solo retengo algunos “sacame las esposas!!! éstas y la que tengo en casa”; o “tuvieron éxito los pollos!!!”; o “Yo pensé que eran los vecinos que venían a festejar el gol”.

Al final entran unos policías con una computadora y la enchufan y escriben el acta y la leen a todos los detenidos, nos hacen firmarla a todos y nos lleva una policía en su auto y volvemos a casa sanos y salvos, con una anécdota pero con un día menos en la cuenta.

a casa llegué a las 11 de la noche

4 comentarios:

Anónimo dijo...

si te vieron los pibes seguro te los cruzas y te van a re cagar a palos por rati puto.

patodepiedra dijo...

si, eso pensé, igual es raro, porque supuestamente nosotros estabamos para que los canas no le pongan nada ni le afanen nada, supuestamente estabamos del lado de los muchachos. yo me hubiera quedado a comer pollo

lazzio dijo...

muy graciosos los chistes de los pibes
no debe haber mejor momento para el humor que cuando estás llendo preso

Joaquin dijo...

el chiste de las esposas es mortalL! ajaja peor hubiera sido que te suban a hacer un allanamiento por drogas y antes de que te des cuenta estas en tu casa con 20 policias...

supongo...